NISSAN: CONTRA EL CIERRE, OCUPACIÓN ¡POR LA EXPROPIACIÓN Y PRODUCCIÓN BAJO CONTROL OBRERO!

La Federación del Metal de CGT (FESIM) la CUP (Candidaturas de Unidad Popular) y los Anticapitalistas han lanzado una campaña por la “socialización” de Nissan como respuesta ante el cierre de la empresa que afecta a unos 25.000 trabajadores en total y es otro duro golpe para los trabajadores y las clases populares de Cataluña. Como señalamos en otros artículos este no es un hecho aislado sino, como dicen los propios dirigentes sindicales, es la punta de un “iceberg” ya que la industria de la automoción a nivel mundial viene de un prolongado retroceso y sus efectos ya se comenzaron a sentir en España desde hace más de un año. Las amenazas de cierres y recortes penden sobre todas las factorías del sector.

Pero en mayo del año pasado, cuando este panorama ya estaba claro CCOO y UGT firmaron el XXIV convenio de la empresa de espaldas a la asamblea de los trabajadores y consintieron un ERE que dejó en la calle a 600 trabajadores. En ese momento UGT señaló que habían hecho todo lo que era posible y que la estrategia era “en cuanto se forme gobierno, mantener los contactos necesarios para conseguir que la empresa se pronuncie con respecto al futuro inmediato. Como hace tiempo que venimos diciendo en otras hojas informativas, esto solo se puede resolver políticamente.” Es decir UGT y CCOO fiaron el futuro de la empresa al “gobierno de progreso” que ahora les da la espalda. Es decir depusieron la lucha en contra de los despidos y por la garantía de la supervivencia de la empresa despertando ilusiones en el gobierno de coalición.

Ahora FESIM, CUP y Anticapitalistas han tomado el testigo y pretenden hacer creer a los trabajadores que el gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos va a nacionalizar las plantas de una multinacional japonesa en España para planificar la producción de las mismas en función de intereses sociales. El Grupo Independencia Obrera se opone a cualquier nacionalización con pago de Nissan España y considera que bajo el control del estado capitalista no existe ninguna garantía de que una industria cumpla con un objetivo social. Por el contrario consideramos que la única forma de defender el empleo de Nissan España, impedir su vaciamiento y garantizar su función social es mediante la ocupación por los trabajadores de sus tres plantas y su producción bajo control obrero. FESIM, CUP y Anticapitalistas se han sumado al coro de aduladores del gobierno de coalición y pretenden canalizar las luchas obreras para presionar a un gobierno de los capitalistas para los capitalistas.

Mientras tanto, desde el anunciado cierre por parte de Nissan el comité de empresa y los sindicatos que lo componen desarrollaron una serie de movilizaciones y campañas de denuncias como también el bloqueo de una de las factorías, Nissan Barna3, que trabaja para evitar que salgan materiales para que se termine algunos compromisos en la fabricación de coches cuando lo que está a la orden del día es la ocupación de la planta para someterla al control de los trabajadores.

Desde el comité de empresa, de las direcciones sindicales y otros colectivos se han realizado manifestaciones y protestas contra el cierre, pero aún no ha salido una iniciativa que de una respuesta contundente y unificada de todos los trabajadores tanto de la plantilla de Nissan como de las subcontratas que marque un camino para un plan de lucha para todos los trabajadores de la industria de la automoción. La ausencia de esta estrategia no es porque no haya disposición de lucha, sino porque ninguna de las direcciones está por la organización independiente de los trabajadores para unificar las protestas y las medidas de lucha. Por el contrario las direcciones de CCOO y UGT se oponen a esta acción independiente por que están en favor del pacto con el gobierno a costa de los trabajadores. Por su parte CGT, con la CUP y Anticapitalistas, apuesta por la presión sobre el gobierno y por los buenos oficios del parlamentario europeo anticapitalista Miguel Urbán.

Ambas son dos versiones de los mismo: alimentan ilusiones en el Gobierno una y en el Parlamento europeo otra, dos expresiones del estado burgués que siempre han operado contra los intereses de los trabajadores. Esto llevará al desgaste y al fracaso. Nunca por esas vías se logró defender los derechos de los trabajadores.

La campaña de la CUP junto con los Anticapitalistas y CGT por la “socialización de Nissan” pretende la presentación de un proyecto al Congreso. El parlamento jamás va a votar la socialización de nada. Lo que se esconde detrás de esta campaña es una nacionalización de las pérdidas de Nissan. Nissan tiene que ser ocupada por los trabajadores quienes deben exigir su expropiación sin pago para ponerla a trabajar bajo control obrero. La campaña y el proyecto de “socialización” por el contrario cumple un función tóxica para los trabajadores, por un lado es alimentar la ilusión que algún parlamento resolverá el tema de los despidos de Nissan, por otro lado distrae de los verdaderos objetivos de la lucha de los trabajadores de Nissan. La supervivencia de la empresa y la preservación de la plantilla íntegra para la puesta en marcha de la factorías con todos sus trabajadores.

Esta campaña además oculta la parálisis de las direcciones sindicales y partidos de izquierda que se escaquean de convocar a los trabajadores a asambleas en las que se decida la orientación de lucha y su plan de acción.

Hay que convocar asambleas en todos los lugares de trabajo que resuelvan el plan de lucha y cómo organizar la huelga general con ocupaciones de factorías en el sector y en Cataluña. Sólo los trabajadores con su propios métodos de lucha lograrán frenar la ofensiva patronal.

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